martes 9 de febrero de 2010

Jugar al ping-pong en Melwood

La noche antes de acudir al acto en el que a Benítez le nombraron Doctor Honoris Causa por la Universidad Miguel Hernández de Elche, estuve pensando qué le diría al míster si tenía ocasión de conversar un rato con él. Al final no se dió el caso pero estaba decidido a solicitarle unas prácticas en Melwood de tres o cuatro días (además de preguntarle que de dónde saca tiempo para arreglarse la perilla). La idea era poder ver entrenar al equipo y también, por qué no decirlo, disfrutar de un rollo exclusivo al que muy pocos tienen acceso. Y es que la privacidad de las instalaciones se guarda celosamente en el Liverpool y como no hay ningún jugador que te venda unas entradas (al contrario de lo que hace John Terry que te deja pasar a las del Chelsea a cambio de unas once mil libras), conocer el día a día de los chavales se convierte en una actividad tan reservada como cenar con Obama en la Casa Blanca. O al menos eso creía.

Resulta que una tal Joanne ha subido unas fotos a una conocida red social en las que sale de visita por nuestra ciudad deportiva y a mí esto, ciertamente, me ha cambiado por completo los esquemas. No sólo porque se me ha caído el mito de que Melwood es algo así como la Fortaleza de la Soledad de Superman sino también, porque me he dado cuenta de que lo de ir allí para aprender sobre cómo se organiza una sesión preparatoria es una chorrada cuando se puede jugar un buen partido de ping-pong. Y es que eso es justo lo que hicieron Joanne y sus amigos (aparte de inmortalizarse con media plantilla). Darle al tenis de mesa como se puede ver en la imagen que adjunto al final de esta entrada (la de inicio también es de ella). Total, que si alguna vez me encuentro en la tesitura de pedirle algo a Rafa, tengo claro que tendrá que ver menos con el fútbol y más con este deporte de raqueta. Dado como soy a evitar los convencionalismos, conseguir hacer un set en este emplazamiento me parece una genialidad. Marketing lateral en estado puro.

sábado 6 de febrero de 2010

¡Liverpool, qué huevos tienes!

Jugando casi todo el partido con diez por culpa de un arbitraje demencial, hemos sacado el derby adelante con una demostración de juego colectivo sencillamente genial. Que no se ofenda nadie por lo vulgar de la expresión pero, cómo decía mi recordado Andrés Montes al referirse a Felipe Reyes, ¡Liverpool, qué huevos tienes!

Edito: adjunto el vídeo en el que Andrés Montes dice la frase de marras. A mí me pasa igual que a él, que lo tengo que decir...de Felipe Reyes y del Liverpool.

jueves 4 de febrero de 2010

Especulando con el calendario

Pues resulta que tengo más o menos decidido subir a Liverpool el primer fin de semana de mayo para ver nuestro último partido en casa frente al Chelsea. Aunque en un principio no estaba muy convencido de realizar una nueva expedición a Anfield esta temporada, el hecho de conocer en las últimas fechas que ciertos personajes singulares como el hermano de Stubbins (con el que tengo una especial sintonía) o el Adversario (uno de mis blogueros de cámara) acudirán también a la cita (además de Lato, que ya estaba apuntado desde el minuto uno), ha terminado por decidirme. El problema está en que no hay manera de organizarse. Con las semifinales de la Liga de Campeones y las de la Europa League previstas para unos días antes, no queda claro si el evento al que queremos asistir se va a celebrar en sábado o en domingo. De momento hay quien ya se la ha jugado a la planificación estándar (el Adversario), esa que no contempla la posibilidad de que el choque sea el contenido estrella del "Supersunday". Sin duda es un riesgo porque puedes estar en el avión de vuelta justo cuando la pelota eche a rodar enfrente de The Kop. Yo creo que seré más precavido. Pediré un día de vacaciones y regresaré el lunes después de la cita. Todo sea que al final apuren hasta ese mismo lunes y me tenga que comer una reserva en la compañía aérea de turno. Como ya he comentado en otra ocasión, los jugadores son unos privilegiados pero no por el dinero que ganan, sino porque pueden ver al equipo en primera fila y sin especular con el calendario.

miércoles 3 de febrero de 2010

El cumpleaños de Viky

Visto el poco tráfico que tiene últimamente “Liverpool Madrid” (quién sabe si debido al escaso nivel literario de sus últimos textos o quién sabe si debido a la errática trayectoria de los rojos) voy a tomarme la licencia de, una vez más, servirme de su tribuna para mis propios intereses (que me disculpen todos aquellos que estaban esperando otra cosa en esta útima entrada). Resulta que hoy, tres de febrero, es el cumpleaños de mi amiga Viky y, teniendo en cuenta que el año pasado de forma premeditada me salté el felicitarle con todo el descaro, me apetecía tener un detalle con ella a modo de compensación. Así que me he animado a escribirle un post, que es algo más que una simple publicación en el muro de la red social correspondiente.

Justo antes de partir hacia Liverpool el pasado septiembre con motivo de nuestra asistencia al choque en que nos visitaba el Burnley, estuve con Viky tomando algo por el centro de Madrid. Andaba tan loca como siempre, contando historias de sus giras asiáticas y sus proyectos de futuro. Nos vimos apenas media hora pero fue tiempo suficiente para que le perdonara todos los enfados que he tenido con ella, que no han sido pocos. Al despedirnos, me dio un billete de 1000 rupias (que ahora llevo en la cartera a modo de amuleto) y me comentó que en un año regresaría, una vez finalizadas las tareas que le ocupaban en Nueva York. No le hice mucho caso porque ya nos vamos conociendo, pero aún así, me alegró saber que podría estar de vuelta en breve. Y es que desde que nuestras trayectorias profesionales se separaron, nunca nos hemos reunido con una frecuencia superior a una vez al año, pero siempre ha sido coincidiendo con algún partido de pretemporada, lo que hace que su recuerdo esté asociado a momentos ilusionantes en los que uno piensa en que la suerte deportiva cambiará definitivamente. Ahora confío en que la lectura de estas líneas le suponga a ella, al menos, una ilusión similar a esa. ¡Feliz cumple!

martes 2 de febrero de 2010

Aclaraciones y deseos

Van ya varias personas que me han preguntado acerca de mi baja laboral y a todas ellas les he tenido que decir lo mismo, que no estoy en mi casa guardando reposo. Es cierto que el otro día escribí en un post (el del pequeño House, concretamente) que me iba a pasar un mes en el dique seco, pero fue porque al menos durante ese tiempo no podré hacer deporte. Bueno, natación y ciclismo sí. Pero nada de correr ni de jugar al fútbol. Así que si Benítez estaba pensando en contar conmigo antes de que se cierre el mercado de invierno, ya se puede ir olvidando. Me duele la rodilla derecha en cuanto me pongo a caminar y si persisto en mi paseo, las molestias se agudizan hasta tal punto que siento que me falla la pierna y temo caer al suelo. Justo como le pasó a Steve Bennett, el árbitro de nuestro último partido (en la imagen animada que ilustra esta entrada se puede ver). No es que me compadezca de él, la verdad. Es muy amigo de Ferguson y simpatizo poco con su persona. Lo que pasa es que, al igual que me sucede con el Everton, tampoco le deseo ningún mal. Y menos cuando yo puedo acabar también desequilibrado. Por eso vamos a confiar en que no haya ningún percance más de ningún tipo para nadie y que complete mi recuperación como es debido. No vaya ser que al final sí que me tengan que firmar la baja.